Manifiesto publicado originalmente en itch.io para la Manifesto Jam 2026

Los juegos no tienen que ser jugables

No estoy interesada en hacer videojuegos convencionales, ni en jugarlos. Quiero sentir cosas, quiero conocer a quien hace los juegos. Quiero llorar recordando a alguien querido, enfadarme con el sistema, reírme por un chiste, que se me caliente el corazón al descubrir un momento importante en la vida de alguien. Y para eso no hacen falta mecánicas, no hace falta música, no hacen falta ilustraciones ni textos. Lo único que hace falta es ser una persona, tener alma, humanidad, tener pensamientos, sentimientos y ponerlos de cualquier manera en cualquier medio.

Cread.

Durante mucho tiempo fui incapaz de crear porque me comparaba con gente con mucha más habilidad en las disciplinas artísticas, que le den por culo a eso. Usar motores pequeños que no requerían programación me ayudó a no pensar en mecánicas: podía hacer tan solo lo que el motor me permitiera. Usar imágenes de stock, figuras simples o motores donde no pudiera haber imágenes me ayudó a no agobiarme por no saber dibujar o no tener ningún tipo de criterio estético. Mis juegos no han tenido sonido hasta el último que hice que pillé la primera (literalmente) canción royalty free que encontré. Cuando escribo lo hago soltándolo tal cual se me viene a la cabeza.

Lo importante es querer expresar algo, no cómo lo hagas.

Los juegos tienen que ser jugables

La mejor consola de todos los tiempos es la Play 2, eso es un hecho. A partir de la 3 todo se volvió marrón y gris, dejamos de divertirnos.

Si queréis hacer juegos convencionales haceos un favor y que sean divertidos, coloridos, táctiles, alegres.

Y por dios como vuelva a ver otro “roguelike” que es una tragaperras con subida de niveles en la que tienes que elegir entre tres objetos por cada nivel os juro que voy a la casa de quien lo haya hecho y me inmolo allí mismo.

Pégale un puñetazo a tu jefe

Préndele fuego a su casa.

Quememos esta máquina de triturar personas y esperanzas a la que llamamos industria. Afíliate a un sindicato, teje redes de apoyo con tus compañeres. No hagas horas extra, no des más que el mínimo en el trabajo, que no te importe el resultado, no es tu creación, no es un videojuego, es una mera excusa para extraerte la plusvalía, intentar engañar a inversores o hacer caer en la ludopatía a jugadores.

Que le den por culo a los videojuegos.